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¿Por qué el pan ya no sienta bien?

¿Por qué el pan ya no sienta bien?

Descubre por qué el pan moderno puede causar inflamación y molestias digestivas, y qué puedes hacer para mejorar tu salud intestinal. Durante siglos, el pan fue un alimento esencial en la dieta humana. Sin embargo, cada vez más personas presentan inflamación, disbiosis intestinal y sensibilidad digestiva tras consumirlo. ¿Qué ha cambiado? ¿Por qué el pan ya no sienta bien como antes?

Es importante aclarar que no todas las personas reaccionan negativamente al pan. Muchas lo toleran perfectamente, especialmente si su sistema digestivo está sano, su microbiota es diversa y el pan que consumen es de buena calidad. Pero el aumento de síntomas digestivos en relación con el pan moderno es una señal clínica creciente que merece atención.

 

Pan

1. El pan tradicional: nutrición, fermentación y microbiota

Durante milenios, el pan se elaboraba con trigo ancestral, agua y fermentación lenta. La masa madre descomponía el gluten, reducía los antinutrientes y aportaba microorganismos beneficiosos para la salud intestinal. ¿Por qué el pan ya no sienta bien? Porque se ha roto ese equilibrio natural.

2. Cambios genéticos en el trigo: de diploide a hexaploide

El trigo actual (*Triticum aestivum*) tiene 42 cromosomas, frente a los 14 del trigo ancestral. Este cambio ocurrió por hibridación natural, no por transgénesis, pero ha aumentado la complejidad del gluten, haciéndolo más difícil de digerir. Una de las razones por las que el pan ya no sienta bien es precisamente este cambio estructural del trigo.

 

3. Glifosato y cultivos: un problema oculto

Durante décadas, el glifosato se ha utilizado como desecante previo a la cosecha del trigo, especialmente en EE. UU. y Canadá, lo que aumentó su uso en más de un 400 %. Esta práctica deja residuos en el grano que pueden alterar el microbioma intestinal y favorecer inflamación. En la Unión Europea, este uso como desecante está prohibido, aunque el glifosato sigue autorizado como herbicida. En 2015, la IARC lo clasificó como “probablemente carcinógeno para los seres humanos” y, pese a ello, en noviembre de 2023 la Comisión Europea renovó su autorización por 10 años. Aunque la EFSA no detectó riesgos críticos, sí reconoció lagunas de datos y posibles efectos a largo plazo sobre la fauna y la biodiversidad. Por ello, se han impuesto nuevas restricciones, pero su uso sigue generando preocupación por su impacto potencial en la salud intestinal y la calidad del pan que consumimos.

4. Harina enriquecida y aditivos sintéticos

El pan moderno también puede contener aditivos como el bromato de potasio, el cual está permitido en algunos países como Estados Unidos, pero prohibido en España y en toda la Unión Europea desde los años 90 por su posible efecto cancerígeno.

5. Pérdida de la fermentación tradicional

Con la industrialización, la fermentación lenta fue sustituida por levadura rápida. Esto impide la predigestión del gluten y la producción de compuestos beneficiosos para la microbiota. Este cambio es clave para entender por qué el pan ya no sienta bien.

6. Gluten, gliadina y permeabilidad intestinal

En personas sensibles, la gliadina no se descompone completamente y puede aumentar la permeabilidad intestinal, provocando inflamación. En estos casos, especialmente cuando hay disbiosis, el pan ya no sienta bien y puede ser un desencadenante de síntomas crónicos.

gluten

7. Recomendaciones clínicas

El pan no es el enemigo, sino cómo lo hemos transformado. Para mejorar la tolerancia, recomendamos:
– Elegir pan de masa madre fermentada lentamente
– Usar harinas orgánicas y evitar las enriquecidas
– Priorizar variedades de trigo ancestral (espelta, kamut, einkorn)
– Evitar aditivos, aceites refinados y bromato de potasio
– Leer etiquetas y priorizar pan artesanal o ecológico

Si te preguntas por qué el pan ya no sienta bien, la clave está en cómo se produce hoy frente a cómo lo elaboraban nuestros abuelos.

¿Sospechas que tu salud digestiva puede estar relacionada con tu consumo de pan?

Reserva una consulta médica conmigo y evaluaremos tu salud intestinal de forma personalizada. Te acompaño a descubrir el origen de tus síntomas y recuperar tu bienestar desde la raíz.

Dra. Carmen Romero – Medicina de Longevidad Saludable
www.bhital.com | WhatsApp 669 979 939

 

Referencias

  1. Reuters, August 28, 2024

  2. Front. Microbiol., Sec. Food Microbiology, September 25, 2020, Volume 11 – 2020

  3. Front Microbiol. 2020 Sep 25;11:556729

  4. The Healthy Home Economist, The Real Reason Wheat Is Toxic (it’s not the gluten)

  5. Front. Microbiol., Sec. Food Microbiology, September 25, 2020, Volume 11 – 2020

  6. Front Microbiol. 2020 Sep 25;11:556729

  7. J Am Coll Nutr. 2001 Jun;20(3):247-54

  8. Eur J Haematol. 2003 Jul;71(1):51-61

  9. EWG, May 4, 2022

  10. Gut. 2006 Jul;55(7):1037–1046

  11. Gut. 2006 Jul;55(7):1037–1046

  12. Appl Environ Microbiol. 2002 Feb;68(2):623–633

  13. Appl Environ Microbiol. 2002 Feb;68(2):623–633

  14. Appl Environ Microbiol. 2002 Feb;68(2):623–633

  15. Nutrients. 2018 Dec 12;10(12):1964

  16. J Food Sci Technol. 2019 Jul 5;56(9):4282–4295

  17. Front. Microbiol., Sec. Microorganisms in Vertebrate Digestive Systems, November 11, 2024, Volume 15 – 2024

  18. J. Agric. Food Chem. 2005, 53, 1, 98–102

Grasas que envejecen y grasas que te protegen

🥑 Grasas que envejecen y grasas que te protegen

Por la Dra. Carmen Romero – Medicina de Longevidad y Salud Integrativa

¿Por qué hay que insistir a nuestras madres que no frían con aceite de girasol?

Durante años le insistí a mi madre que dejara de freír con aceite de girasol. Ella, como muchas personas, creía que los aceites vegetales eran más saludables.

Sin embargo, hoy sabemos que ciertos aceites y grasas no solo no aportan beneficios, sino que además pueden ser una de las principales causas de inflamación, daño celular y envejecimiento prematuro.

👉 Por eso, es fundamental saber qué grasas conviene evitar y cuáles protegerán tu salud a largo plazo.

¿Qué son las grasas que envejecen?

Las llamadas grasas que envejecen son principalmente los ácidos grasos poliinsaturados (PUFAs), como el ácido linoleico.

Estas grasas están presentes en muchos productos ultraprocesados y aceites vegetales refinados.
Son inestables, se oxidan con facilidad y generan compuestos tóxicos que:

  • Dañan las membranas celulares

  • Aumentan la inflamación

  • Aceleran el envejecimiento

Por lo tanto, reducir su presencia en tu dieta es clave para tu longevidad celular.

🚫 Aceites que debes evitar

Estos aceites tienen un alto contenido en ácido linoleico y se oxidan fácilmente:

  • Aceite de girasol

  • Aceite de maíz

  • Aceite de soja

  • Aceite de cártamo

  • Aceite de semilla de algodón

  • Aceite de canola (colza)

  • Aceite de semillas de uva

  • Aceite de salvado de arroz

Aunque a menudo se venden como “vegetales” o “ligeros”, lo cierto es que envejecen tus células silenciosamente.

⚠️ Aceites que parecen saludables… pero no lo son para cocinar

Aunque estos aceites pueden tener beneficios si se consumen en frío, no deberían usarse para cocinar, ya que:

  • Se oxidan fácilmente al calentarlos

  • Generan compuestos inflamatorios

  • Pueden actuar como grasas que envejecen

Evita cocinarlos y, si los consumes, que sea siempre en crudo y con moderación:

  • Aceite de aguacate

  • Aceite de linaza

  • Aceite de sésamo

  • Aceite de nuez   

✅ Grasas que te protegen

Frente a las anteriores, existen grasas que protegen tu cuerpo. Son:

  • Estables al calor

  • Nutritivas

  • Seguras para cocinar

Estas son las más recomendables:

  • 🧈 Ghee ecológico o mantequilla de animales alimentados con pastura

  • 🐄 Grasa de rumiantes (sebo)

  • 🐖 Manteca de cerdo ibérico de calidad

  • 🥥 Aceite de coco virgen extra (uso ocasional)

  • 🫒 Aceite de oliva virgen extra (siempre en crudo)

Por eso, elegir estas grasas en tu cocina diaria marca una gran diferencia en tu salud celular y metabólica.

💡 El C15:0, una grasa esencial que te protege

El C15:0 es un ácido graso saturado de cadena impar presente en la grasa láctea de animales alimentados con pasto.

Aunque menos conocido, se ha demostrado que:

  • Fortalece las membranas celulares

  • Reduce la inflamación

  • Mejora la salud mitocondrial

👉 Por tanto, incluirlo en tu dieta puede ayudarte a contrarrestar el daño de las grasas proinflamatorias.

📝 Consejos para reducir las grasas que envejecen

Aplica estos cambios simples y verás cómo mejora tu energía y salud general:

  1. Lee las etiquetas: evita productos con aceites vegetales refinados.

  2. Cocina con grasas estables: ghee, aceite de coco virgen extra o sebo.

  3. Usa el aceite de oliva virgen extra solo en crudo.

  4. Incluye lácteos y quesos de pastura con moderación.

  5. Prioriza la calidad de la grasa, más que la cantidad.

🔚 Conclusión: cambia tu perfil lipídico, cambia tu salud

Las grasas que envejecen están en muchos alimentos cotidianos, lo que hace fácil consumirlas sin notarlo.
Sin embargo, si tomas consciencia y las sustituyes por grasas que te protegen, estarás haciendo una inversión real en tu salud:

  • Celular

  • Metabólica

  • Cardiovascular

💡 Cambiar tu perfil de grasa corporal requiere constancia, pero los beneficios son profundos y sostenibles.

🔬 ¿Qué grasas son adecuadas para ti?

No todos los cuerpos metabolizan igual las grasas. Por eso, es importante saber qué necesitas tú.

Analizo tu genética, tu metabolismo y tus hábitos para diseñar un plan nutricional adaptado a ti.
Te ayudo a identificar las grasas que envejecen tu cuerpo y a elegir las que realmente te protegen.

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Vive mejor: reduce inflamación y oxidación

Vive mejor: reduce inflamación y oxidación

Introducción

¿Qué significa vive mejor: reduce inflamación y oxidación?.  En la búsqueda de una vida larga y saludable, el control de la inflamación y el estrés oxidativo juega un papel crucial. Estos dos factores son fundamentales en cualquier plan de antiaging y longevidad, ya que tienen un impacto significativo en nuestra salud a largo plazo.

¿Por qué es importante reducir la inflamación y el estrés oxidativo?

A medida que envejecemos, nuestros cuerpos son más susceptibles a la inflamación crónica y al daño oxidativo. Esto puede acelerar el proceso de envejecimiento y aumentar el riesgo de enfermedades relacionadas con la edad. Además, la inflamación crónica y el estrés oxidativo no solo contribuyen al envejecimiento prematuro de la piel y los órganos, sino que también pueden afectar negativamente a nuestro bienestar general y a nuestra capacidad para disfrutar de una vida plena y activa.

Estrategias para vivir mejor: controlando inflamación y estrés oxidativo

1. Hábitos de vida saludables

Para vivir mejor hay que  controlar la  inflamación y el estrés oxidativo,  y para ello, es esencial adoptar hábitos de vida saludables. Por ejemplo, una dieta rica en antioxidantes, como frutas y verduras, puede ayudar a combatir el daño oxidativo. Además, el ejercicio regular moderado, no excesivo, no solo mejora la salud cardiovascular, sino que también reduce la inflamación en el cuerpo.

2. Manejo del estrés

El manejo del estrés es crucial. Técnicas como la meditación, pintar, tocar un instrumento, el yoga y la respiración profunda pueden ser muy efectivas. Estas prácticas no solo ayudan a calmar la mente, sino que también tienen efectos antiinflamatorios en el cuerpo.

3. Importancia de las pruebas preventivas

Para empezar a reducir la inflamación y el estrés oxidativo, es conveniente realizar pruebas preventivas como test genéticos y analíticas  y. pruebas con  biomarcadores específicos. Así, con esta información valiosa sobre tu estado actual y tu predisposición a ciertas condiciones, nos permite establecer estrategias personalizadas para retrasar los procesos de envejecimiento.

 

4. Sueño reparador y cronobiología

Un sueño reparador es esencial para la regeneración celular y la reducción de la inflamación. La cronobiología, es decir, el estudio de los ritmos biológicos, nos ayuda a entender cómo los ciclos de sueño y vigilia afectan a nuestra salud y bienestar. Ajustar nuestros hábitos diarios para alinearlos con nuestros ritmos biológicos naturales,  puede mejorar significativamente nuestra calidad de vida.

5. Micronutrición y reducción de tóxicos ambientales

La micronutrición, que incluye el consumo adecuado de vitaminas y minerales, es crucial para mantener el equilibrio antioxidante en nuestro cuerpo. Además, es importante reducir la exposición a tóxicos ambientales que pueden contribuir al estrés oxidativo y la inflamación. Adoptar un estilo de vida consciente de estos factores, es vital para una longevidad saludable.

 

Un enfoque integral para la longevidad y el antienvejecimiento

Vive mejor reduciendo la inflamación y la oxidación, con un plan de antienvejecimiento y longevidad. En éste  analizamos en profundidad aquellos factores que pueden frenar tu envejecimiento. Utilizamos técnicas avanzadas de medicina de precisión, como por ejemplo, test genéticos,  exposición a metales pesados, estudios de biomarcadores específicos y análisis del estilo de vida. Este enfoque integral nos permite diseñar un plan de longevidad personalizado para mejorar tu salud y calidad de vida. Cada individuo es único, por lo que nuestros planes están diseñados específicamente para abordar tus necesidades y objetivos personales.

Beneficios de un plan personalizado

Cuando tienes un plan personalizado de longevidad y antienvejecimiento, no solo te enfocas en los síntomas superficiales del envejecimiento. Además, trabajas en la prevención y tratamiento de los factores subyacentes que aceleran el proceso de envejecimiento. Con la ayuda de pruebas genéticas y biomarcadores específicos, podemos identificar tus riesgos particulares y adoptar medidas específicas para mitigarlos. Esto no solo te ayudará a vivir más, sino también a vivir mejor, con mayor energía, vitalidad e ilusión.

Conclusión

Para vivir mejor reducir la inflamación y el  estrés oxidativo, es esencial realizar un plan integral.  Este debe incluir entre otros, una alimentación saludable, ejercicio regular, técnicas de manejo del estrés, un sueño reparador, una adecuada micronutrición y la reducción de tóxicos ambientales. Para que estas estrategias sean realmente eficaces, es conveniente consultar con un especialista en longevidad y antienvejecimiento.

Solicita una cita gratuita

Si necesitas más información o estás interesad@, solicita una cita gratuita orientativa al WhatsApp 669 979 939 para conocer más sobre un plan personalizado de longevidad y antienvejecimiento.

Dra. Carmen Romero