• Bhital · Salud Ambiental & Medicina Biológica

Este, mi primer artículo del blog, fue publicado en la revista nº 4 de l’Associació per a la Bioconstrucció de les Illes Balears (11.11.2021), y trato de la importancia que tiene para tu salud vivir en una casa saludable.

Cuidar la salud ambiental de tu casa es mejorar tu calidad de vida

Las mediciones electromagnéticas son la herramienta ideal para reducir de radiaciones los espacios en los que pasamos más tiempo

Mi pasión y vocación ha sido siempre, y es, la medicina. Por eso le he dedicado muchos años de formación constante y un gran entusiasmo. Entonces, en un momento determinado, una experiencia vital me hizo parar, pensar con claridad y tomar importantes decisiones que transformaron por completo mi manera de entender la salud y la enfermedad. Decidí vivir un tiempo en Indonesia, interesándome por sus culturas y medicinas milenarias. Todo ello generó un cambio en la visión de la salud de una manera más integrativa, más allá de la medicina convencional. A partir de ahí empecé a formarme en otras áreas, como la salud geoambiental, la cual es determinante para nuestra calidad de vida.

Los occidentales pasamos entre un 80 y un 90 por ciento de nuestro tiempo en espacios cerrados. En un mundo ideal este dato no sería un problema, pero estos ambientes entre paredes en los que nos refugiamos la mayor parte del día (hogares, oficinas, hoteles, restaurantes, tiendas…) normalmente cuentan con unos niveles de contaminantes altos y nocivos para la salud: mala calidad del aire, falta de ventilación, polvo, materiales tóxicos o radiaciones electromagnéticas.

Desde un punto de vista de salud global, se debería considerar imprescindible elaborar un análisis de salud geoambiental en viviendas y puestos de trabajo, una herramienta fundamental para mantener un estado saludable.

Los resultados de este análisis y las recomendaciones que se derivan ayudan a mejorar la calidad de vida, confort, salud y bienestar.

La salud geoambiental, tan necesaria, favorece la colaboración de diferentes colectivos como los médicos ambientalistas, los especialistas en bioarquitectura y los técnicos profesionales en mediciones.

Vivimos en un mundo donde el concepto saludable abarca materias tan diferentes como el diseño de empresas, la economía o la arquitectura. Este concepto permite entender el contexto y la situación con visón de águila para llegar a la conclusión que todo está interrelacionado. El objetivo es reducir la enfermedad de las personas y de todos los seres vivos para contribuir a hacer del planeta un lugar más saludable y sostenible.

Las radiaciones electromagnéticas no ionizantes artificiales, además de ser potencialmente nocivas, se han convertido en una de las mayores fuentes de contaminación ambiental y de las que más rápidamente han crecido. Cuando hablamos de contaminación electromagnética nos referimos al conjunto de radiaciones del espectro electromagnético (EMG) generadas por el hombre de forma artificial. Usamos el termino contaminación, porque este tipo de campos no existen en la naturaleza y por tanto su generación constituye una adulteración en el orden natural.

En función de su frecuencia podemos distinguir 2 tipos de contaminación electromagnética no ionizante, la de baja frecuencia y la de alta frecuencia. Cada una de ellas tiene diferentes fuentes y efectos, si bien ambos han sido catalogados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como posibles agentes cancerígenos del Grupo 2B. Los síntomas y los niveles de gravedad varian de una persona a otra, en función de las intensidades y las frecuencias de campo electromagnético. La sobreexposición o sensibilidad a los campos electromagnéticos puede manifestarse a través de diversos síntomas: déficit de aprendizaje y memoria, insomnio, desorden neurológico, dolor de cabeza, fatiga crónica, irritabilidad, daño celular, ansiedad, náuseas, sistema inmunológico y/o reproductivo comprometido, entre otros.

Múltiples estudios han demostrado que los niños absorben más del doble de radiación que los adultos, por lo que ellos corren mayor riesgo.

Estudios de investigación sobre CEM y salud

El Informe BioInitiative proporciona una inmersión profunda en los efectos sobre la salud de los campos electromagnéticos (CEM).  Además de examinar más de 3800 estudios sobre EMR (radiación electromagnética), también revisa los estándares de exposición actuales y concluye que estos estándares están lejos de ser adecuados para proteger la salud pública. Es importante señalar que se siguen publicando estudios de investigación que muestran los efectos nocivos de los campos electromagnéticos, no sólo en humanos, sino también en animales y plantas.

Si quieres profundizar en esta cuestión, os remito a mi página web www.bhital.com/mundobhital, donde encontrareis opiniones, tanto de científicos como de organizaciones internacionales.

Un poco de historia

A nuestro alrededor proliferan tecnologías como la telefonía móvil, el teléfono fijo inalámbrico DECT, Wi-Fi, Bluetooth, infrarrojos, 3G, 5G, etc. Se han incorporado rápidamente a nuestras vidas y que empleamos tanto para el trabajo como en nuestros momentos de ocio. Sin embargo, los antecedentes se remontan siglos atrás.

Tradicionalmente el electromagnetismo se había experimentado y estudiado cómo dos fenómenos separados: por un lado estaba la electricidad y por otro, el magnetismo. No es hasta principios del XVIII cuando comienzan a sonar como un único concepto, el electromagnetismo. Los fenómenos magnéticos se conocen desde muy antiguo gracias a las propiedades naturales de la magnetita, un mineral capaz de atraer al hierro y otros materiales que ahora clasificamos como ferromagnéticos.

Las mediciones electromagnéticas

Para llevarlas a cabo se sigue un procedimiento complejo que requiere medidores de detección de CEM calibrados y profesionales y deben ser desarrolladas por especialistas certificados que entiendan los diversos campos que afectan el entorno y las soluciones de blindaje de los CEM. La evaluación del espacio vital determinará si los niveles de radiación están dentro de los rangos aceptables o no, y a partir de ahí se establecerá un plan efectivo para reducirlos.

¿Por qué es necesario medirlas?
Porque muchas enfermedades que padecemos son el resultado de la influencia negativa del entorno. Su impacto está relacionado con el tiempo de exposición, la intensidad de la fuente y el estado del sistema inmune de la persona. Las últimas investigaciones están poniendo en evidencia el efecto sobre el ser humano de multitud de tóxicos y radiaciones con los que convivimos diariamente.

¿Cuándo solicitar las mediciones?
Cuando te dispongas a comprar un terreno o cuando se quiera dar un valor añadido a un proyecto arquitectónico – sea de nueva construcción o de reforma para crear construcciones saludables– hay que descartar aquellos más geopatógenos. Con el estudio realizado, se podrá valorar, entre otros aspectos, que las zonas geopatógenas no se dediquen a espacios en los cuales se pasa mucho tiempo (dormitorio, despacho, sala de estar, etc.) y se relegue a pasillos, baños, jardines o piscina.

También se han de solicitar las mediciones cuando se tengan que tratar pacientes electrohipersensibles, con Sensibilidad Química Múltiple (SQM) o cuando sospechamos que puede estar afectado por tóxicos ambientales, radiaciones naturales o artificiales. De esta manera, se minimizan las fuentes y su bienestar mejora.

Debo remarcar que el grupo de población más vulnerable es el de mujeres en edad fértil, embarazadas, niños o personas enfermas.

¿Cuáles son los parámetros de un estudio de radiaciones electromagnéticas?
Las mediciones analizan los campos eléctricos alternos de baja frecuencia: originados por instalaciones eléctricas, cables, aparatos, tomas de enchufe, cableados en paredes, suelos y techos técnicos, líneas de alta y media tensión aéreas, etc.
También los campos magnéticos alternos de baja frecuencia: emitidos por instalaciones eléctricas, cables, aparatos, motores, transformadores, líneas de alta y media tensión, tanto aéreas como soterradas, líneas de ferrocarril de alta velocidad, etc. Igualmente campos electromagnéticos de alta frecuencia: provocados por emisiones de telefonía móvil, telefonía fija sin hilos, trasmisión de datos, Wifi, radares, etc…

Las corrientes armónicas (electricidad sucia), corrientes o tensiones la frecuencia de las cuales cuya frecuencia es un múltiplo de la frecuencia fundamental de suministro de 50 Hz. Los armónicos se generan por los consumidores no lineales, es decir electrodomésticos que no consumen la electricidad tal y como llega a nuestros hogares. El nivel de armónicos está relacionado con la calidad de la energía.

¿Qué ha de contemplar un análisis completo de salud geoambiental?
Son tres aspectos: la contaminación electromagnética -campos eléctricos de baja frecuencia y campos magnéticos de baja frecuencia, niveles de electropolución por armónicos (corrientes sucias), de contaminación electromagnética de alta frecuencia, campos magnéticos generados por estructuras de la edificación y mobiliario,  magnetostática y variaciones del campo geomagnético- Los campos y radiaciones de origen natural – presencia de gas radón, cursos de agua subterráneos., redes de Curry y Hartmann, La red geomagnética de Bunker, así como el Índice de Calidad de Aire ICA (Tóxicos en el aire, gases y químicos).
A modo de ejemplo, en caso de querer realizar un análisis y una prospección de salud geoambiental completo desde cero, es decir antes del inicio de la construcción, esta se realizaría en 3 fases: la valoración inicial de los factores geoambientales en el terreno, el análisis de comprobación de factores de salud geoambiental en vivienda en construcción, una vez edificadas estructuras, muros y cubierta y la medición completa de factores de salud geoambiental en vivienda terminada con las instalaciones activas.

En conclusión
Hemos de tener en cuenta que somos seres bio-electromagnéticos ya que nuestras membranas celulares son clave por su potencial transmembrana, que nuestro ADN y ARN están formados por moléculas dieléctricas y que nuestros procesos biológicos generan frecuencias electromagnéticas en tres cuartas partes del total del espectro electromagnético.

Un ejemplo de esto es la emisión electromagnética en GHz de las tubulinas que forman los microtúbulos del citoplasma de todas las células. Por ello no es de extrañar que seamos sensibles a otras fuentes de radiación. De hecho, utilizamos esta emisión para el diagnóstico médico, a la hora de medir medir la temperatura, hacer un electrocardiograma, un electroencefalogram o una electromiograma entre otros.

También existen tratamientos médicos que usan las radiaciones como la radioterapia, radiofrecuencia en fisioterapia. Pretender que las radiaciones electromagnéticas no ionizantes, no causan un efecto biológico es ignorar multitud de estudios científicos como los que se pueden encontrar en BIOINITIATIVE y los llamamientos internacionales a reconsiderar los niveles máximos legales, incluyendo la Resolución 18/15 del Consejo de Europa de 28 de mayo 2011, donde insisten en la aplicación del principio de ALARA (As Low As Reasonably Achievable), es decir, mantener lniveles tan bajos de radiación como sea razonablemente posible, refiriéndose tanto a los efectos térmicos, como a los atérmicos o biológicos de la emisión de campos electromagnéticos.

Por lo tanto, desarrollar un análisis de salud geoambiental para un proyecto de arquitectura, se ha convertido en un hecho diferenciador y de gran valor añadido. Hoy, más que nunca, conseguir ambientes interiores, sobre todo en casa o puestos de trabajo, con reducción de la contaminación electromagnética, ayudará a prevenir problemas de salud y a mejorar nuestra respuesta inmunológica.

dra carmen romero

*Entrevista extraída de la revista nº4 de l’Associació per a la bioconstrucció a les Illes Balears.

Dra. Carmen Romero
Fundadora de Bhital.